¿Alguna vez te has hecho publicidad en un anuncio clasificado? Si no lo has hecho y lo tuvieras que hacer, ¿Por qué lo harías?.
Hombre, 27 años. 1.81 de estatura, complexión delgada, 74 kgs de peso, profesionista, atractivo, busca un corazón que desee vivir el resto de la vida conmigo.
Parecerá algo cursi, sin embargo, el ser humano de una o de otra manera siempre se anuncia. Tal vez no todos en el clasificado de un periódico o revista, pero si en el clasificado de la vida diaria; en cada momento nos anunciamos, lo que hacemos, lo que deseamos y lo que realmente somos.
Es parte en nuestras relaciones humanas utilizar la mercadotecnia de la sociabilización, con fines personales de lucro. La carencia de protección física, sentimental y hasta espiritual de la que todos tenemos al nacer, al ir adquiriendo la habilidad de utilizar el razonamiento personal y colectivo; nos hace promovernos en un mercado que satisface nuestras carencias y compensa nuestros esfuerzos.
Así estemos en el hogar, en la escuela, trabajo o incluso en la iglesia, nos anunciamos; mercantil y capitalistamente pudieramos decir que nos anunciamos. En palabras de una cantaten popular mexicana, nos vendemos al mejor postor. Lo interesante de la acción de anunciarnos es ser conscientes de lo que buscamos y de lo que realmente obtenemos.
En el mercado de las relaciones humanas, no siempre se obtiene lo que uno desea, dado que también el Otro ocupa vender su mejor cualidad, ocultando tal vez su talón de aquiles.
Por eso en al escuela de la vida una de las cosas que uno tiene que aprender y perfeccionar es, a manejar las mejores estrategias de venta; arriesgándose incluso a perder la inversión hecha.
Dime que anuncias y sabré de lo que careces !!!
Hasta la próxima...
Javier Suresh.
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