jueves, 5 de agosto de 2010

Carta no. 1

Muy apreciado Jesé, 'El respeto al derecho ajeno es la paz' así lo decía un personaje ilustre de nuestra historia mexicana que posteriormente aprenderás de su vida en la escuela.

Sabes estos días he estado reflexionando un poco de lo complejo que ha sido el convivir con otros seres humanos. Y no se diga, más en una ciudad tan grande como lo es la Ciudad de México. El convivir con otras personas es una experiencia que todo ser humano realiza desde que nacemos; sin embargo es hasta cuando somos conscientes de lo que somos, que nos percatamos de lo que sucede en la relaciones.

Tal vez por el momento no te caiga el veinte, -como decimos vulgarmente; pero se que con el tiempo comprenderás que el realcionarte con otras personas no es tan lindo como se dice. A lo mejor esa discrepancia puede ser la razón por la cual los hombres se agrupan en comunidades pequeñas catalogándese de una u otra forma.

Estas relaciones además de interesantes tienen una particularidad que hace todavía más interesante el asunto. Cuándo se le agrega el factor amor. Que logicamente va implicado con pasión, sexualidad, condescendencia y porque no hasta un poco de diversión. La loca pandemia del amor, que hasta la fecha nadie sabe que cosa es, pero si que efectos tiene en quién lo padece; es un estudio de caso que amerita todo un tratado de las más variadas formas de manifestación.

Hace un par de días volví a conocer a una persona, ya te imaginarás de esas que siempre andan deambulando por los bares y antros en busqueda de una persona que pueda satisfacer sus necesidades y no me refiero solo a las físico sexuales, sino a las del corazón. Debo de admitir que cada vez que conozco a una persona en alguno de esos lugares no logro quitarme el prejuicio de no creerle tanto, tal vez so pretexto de volverla a ver, oírla y porque no sentirla.

Y aquí es donde siempre inicia y/o termina un capítulo más de mi historia. En está primera carta no quisiera ahondarte de todo lo que me pasa, ni aburrirte o emocionarte con esas historias románticas que luego suelen caracterizarme; pero si quisiera que tomarás en cuenta que ésta será la primera de todas mis experiencias que te contaré carta tras carta.

Lo que te puedo decir, y empezaremos con esto, es que la mitad de la satisfacción personal que tiene el ser humano se basa en las relaciones interpersonales. Si puediera comparar en un porcentaje, te aseguraríaque el 60% de nuestro estado de animo, depende de las amistades, familia ó pareja que tenemos, un 20% del proceso espiritual y un 20% del proceso individual y mental. Así es como yo considero que todo esto influye en nuestro estado de bienestar y satisfacción. No sé a ciencia cierta si esto sea lo correcto establecido por los psicólogos o los psicoanalistas, pero en realidad no me interesa ni me importa, dado que todo esto está basado en mí experiencias.

Así pues, espero que tengas a bien considerar la importancia que tienen las relaciones humanas en nuestra estabilidad emocional. Por eso procura, mi amado Jesé que todas tus relaciones sean siempre acordes a lo que tú sientes y piensas, pero mantente siempre en constante equilibrio con tu yo interior y espiritual, sin dejar de tomar en cuenta el respeto escencial en lo que eres, lo que quieres y lo que te proponen. Respeta siempre a quien piense diferente a ti, pero jamás dejés que alguien te domine y te imponga lo que desean.


Hasta la próxima...
Con afecto y cariño.
Javier Suresh

No hay comentarios:

Publicar un comentario