De la perla del pacífico a la blanca Mérida; de la sultana del norte a la perla tapatía, y de la templada Tijuana a la calurosa Tapachula; México está compuesto por 32 entidades federativas, algunas regiones compartidas por éstas y por 63 pueblos autóctonos. Se puede decir que hay muchos mexicos en uno solo.
La diversidad cultural de nuestro país es representada por cuestiones generales, sin embargo el visitante que se adentra a cada pueblo de nuestro territorio, se topará con la diversidad de su gente. Muestra de eso lo podemos observar en su folklore.
La comida, los olores, los paisajes y las sensaciones corporales se ven seducidas por las originalidades de aquellos que poblaron desde un inicio ésta tierra. La originalidad de los pueblos precolombinos, la aportación de los ibéricos renacentistas y la consolidación de los nuevos mexicas ha dado en más de 200 años una particularidad a nuestro pueblo.
La expresión artística -especialmente la corpórea- refleja ese entretejido de lo que ya estaba con lo que había llegado. El latir del corazón humano, declara que nuestro México tiene Vida en cada rincón de su espacio físico y metafísico.
Al son del violín, del arpa, de la marimba ó del acordeón, los Estados Unidos Mexicanos revelan la pasión por quién se vive.
México es pues un mosaico compuesto por cada humano que lo habita. Si cada uno de ellos dejáse de extinguir su pasión, la Obra Maestra que ha creado la Vida perdería su esencia.
A 200 años México es un telar tejido de lucha, esfuerzo, pasión, coraje y porque no alegría, de sentirse herederos y centinelas de lo que se nos ha dejado.
Hasta la próxima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario